El engendro mecánico
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El dinero es lo primero
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La lista de Schindler
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- 22 Ser o no ser
- 23 El gran combate
- 24 Rompiendo las olas
- 25 Fat City
- 26 Mi tío
- 27 El quinteto de la muerte
- 28 La Guerra de las Galaxias
- 29 Luces de la Ciudad
- 30 Alien, el octavo pasajero
- 31 La lista de Schlinder
- 32 Un par de seductores
- 33 Babe, el cerdito valiente
- 34 El Doctor Frankenstein
- 35 Charada
Aquí, un amigo
Hazte… uno de los nuestros
19 Diciembre de 2008
Fue la primera película que vi en el cine a la tierna edad de 7 años en una excursión del colegio donde todos íbamos de la mano formando una cadena humana, recorriendo las principales calles del pueblo. Ya entonces comprendí que se trataba de un plan estratégico del gobierno para potenciar el desarrollo científico de la nación. Felipe González, influido por la relectura de “Un mundo feliz”, atiborraba los planes de estudios de películas que, poco a poco, iban haciendo mella en nuestros cerebros hasta convertirnos, sin ni siquiera darnos cuenta, en prestigiosos neurocirujanos al servicio de la Seguridad Social.
Podría enumerar a mis compañeros de pupitre y lo más bajo que encontraríamos sería a un crítico taurino de la revista “6toros6”, todos los demás, de ahí para arriba. Por poner un ejemplo citaré a Mariano Barbacid, el destacado bioquímico y oncólogo español. La de veces que habrá merendado Mariano Barbacid en mi casa, que su madre tenía que venir a buscarlo a casa y le decía: “Mariano, que nos tenías preocupaos, que no sabíamos ande estabas”. Luego lo que pasa, que el chico se fue a EEUU y fuimos perdiendo contacto, al principio nos llamábamos todos los jueves, pero un Jueves Santo se le olvidó llamar a él y al otro era fiesta en Castilla-La Mancha (porque aquí las vacaciones las daban cambiadas) y así han pasado lo menos veinte años y a mí me da vergüenza llamarle. Supongo que a él le pasará lo mismo. Leer má »
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