El engendro mecánico
Todo lo demás
El dinero es lo primero
Todo sobre mi madre
La lista de Schindler
- 21 Calles de fuego
- 22 Ser o no ser
- 23 El gran combate
- 24 Rompiendo las olas
- 25 Fat City
- 26 Mi tío
- 27 El quinteto de la muerte
- 28 La Guerra de las Galaxias
- 29 Luces de la Ciudad
- 30 Alien, el octavo pasajero
- 31 La lista de Schlinder
- 32 Un par de seductores
- 33 Babe, el cerdito valiente
- 34 El Doctor Frankenstein
- 35 Charada
Aquí, un amigo
Hazte… uno de los nuestros
18 de Mayo de 2009
18 Mayo de 2009
En una de las escenas más recordadas, en el campo de concentración de Auschwitz, un grupo de mujeres y niñas entran desnudas en una gran sala. Al espectador ya se le ha preparado convenientemente para que piense que van a ser gaseadas. Sin embargo, en el momento de máxima tensión, cuando parece que ha llegado su fin, de las duchas que cuelgan del techo empieza a brotar agua. La escena que para Spielberg representaba el maltratato psicológico al que habían sido sometidos los judíos en los campos de concentración fue interpretada por algunos críticos como una “broma” innecesaria.
Pienso que si Spielberg hubiese optado por convertir su película en una comedia, quizá se habría decantado por incluir algunos de los chistes que circulan por la red y que presentan a los judíos como tacaños y obsesionados por el dinero. Algunos de estos han sido versionados en nuestro país sustituyendo a los judíos por catalanes. De hecho, hay quien asegura que el apodo de polacos, para referirse a los catalanes podría venir de las raíces judías de muchos polacos… es decir, es una forma de llamarles tacaños.
Esta extensa introducción es la excusa perfecta para plantar aquí un selección de chistes sobre judíos que he encontrado en internet, casi todos de webs argentinas. (En la mayoría se dice que lo hay ánimo de ofender, quizá por el miedo a ser tachado de antisemita).
Tacaños
Se encuentra un judío en su casa y le da un ataque cardíaco, lo montan en la camilla, lo suben en la ambulancia y el médico le dice a su ayudante:
- ¡Póngale la mascarilla!
Y el judío se levanta como un resorte:
- No, por favor, ¡póngame la más baratilla!
El engendro mecánico es un blog de miciudadreal.es basado en WordPress. Diseño cortesía de Template Monster
